
Eva Aguirre, enviada especial, Ciudad de México| En el marco de la Semana del Arte en la Ciudad de México, la feria BADA abrió sus puertas para ofrecer un encuentro único entre artistas y público, donde el diálogo y la interacción directa redefinen la experiencia artística. El seis de febrero, dio inicio la esperada feria de arte BADA en Campo Marte. En esta edición, más de 180 artistas de distintas partes del mundo presentan una amplia variedad de disciplinas que incluyen pintura, fotografía, escultura, grabado y acuarela, entre otras técnicas.
Para algunos creadores, esta feria representa su debut en un evento de tal magnitud. Tal es el caso de Leo Varela, artista uruguayo que fusiona la tradición de su país con elementos de la cultura mexicana, logrando una obra cargada de nostalgia y emoción. Su proceso creativo parte de fotografías que, tras ser intervenidas en el lienzo, adquieren un realismo singular.
Otros artistas, aunque con mayor trayectoria en este tipo de eventos, continúan disfrutando de la posibilidad de dialogar directamente con coleccionistas y entusiastas del arte. En BADA, cada expositor tiene la oportunidad de compartir su proceso creativo, las historias detrás de sus piezas y los detalles que las hacen únicas, generando así una conexión especial con los visitantes.
Uno de los aspectos más llamativos de BADA es su compromiso con la democratización del arte. En cada edición, los artistas presentan una serie de 10 obras en pequeño formato (20 x 30 cm) a un precio accesible de hasta 2,500 pesos mexicanos. Esta iniciativa permite que un mayor número de personas puedan adquirir piezas originales y comenzar su propia colección de arte.
Dentro de los primeros pasillos de la feria, se encuentra Elisa Salas, una artista con una década de trayectoria en la creación de caligramas. Su obra «Ícaro cayendo del sol» es un testimonio de su fascinación por la literatura, al estar elaborada con caligrafía basada en «Las lamentaciones de Ícaro», de Charles Baudelaire.
BADA también destaca la participación de reconocidos creadores como Ana Aguirre, Fab Ciraolo, Gastón Gallardo «Galo Escultor», Victoria Porte, Rodrigo Wise y Milo Lockett. Además, en colaboración con Banco Azteca, se presentan cinco jóvenes talentos seleccionados dentro de la iniciativa «Arte para todos», con el objetivo de impulsar nuevas voces en la escena artística.
Los pasillos de la feria están llenos de propuestas variadas que van desde el surrealismo hasta el art pop. Las esculturas también tienen un lugar preponderante, con piezas en bronce, acero inoxidable y resina de artistas como Carlos Kunte, Antonio Zúñiga y Gabriela Tatto. La fotografía, representada por creadores como Francis Villareal, demuestra el poder de la luz y la sombra para capturar la esencia de la realidad.
Uno de los stands más llamativos es el de Mi Valedor, una iniciativa que trabaja con personas en situación de calle y les brinda espacios de expresión artística. Aquí, además de pinturas y esculturas, se pueden encontrar revistas, fanzines y otros materiales creados por los participantes del proyecto, quienes encuentran en el arte una herramienta de comunicación y autoexploración.
El recorrido de la feria culmina con el stand de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM, donde nueve jóvenes artistas presentan sus creaciones, principalmente en pintura. Esta participación reafirma el papel de la academia en la formación de nuevos talentos y en la constante renovación del panorama artístico. BADA 2025 permanecerá abierta hasta el 9 de febrero.