
Héctor Castro Aranda | El saxofonista estadounidense Kenny G continúa demostrando por qué su nombre sigue siendo un referente dentro del jazz contemporáneo y la música instrumental, con una nueva gira internacional, que llegó a Guadalajara el dos de febrero. Su recital, confirmó la la solidez de un formato escénico que privilegia la conexión directa con la audiencia en el Teatro Diana. Con un ligero retraso de 10 minutos, Kenny G, salió entre las filas del púbico para colocarse en el pasillo del Diana, interpretando “Loving You” y “Silhouette”, una decisión que reforzó el carácter íntimo del show y redujo la distancia entre artista y espectadores, ante un recito a su 90 por ciento de capacidad, cerca de 2,100 asistentes.
Ya instalado en el escenario, el saxofonista desplegó un repertorio que mezcló composiciones propias, clásicos de su discografía y versiones reconocibles, particularmente vinculadas a la temporada invernal. Temas como “Winter Wonderland”, “Havana”, “Forever in Love” y “Desafinado” formaron parte de un set que equilibró la nostalgia con la improvisación, una de las constantes del jazz tradicional que Kenny G ha mantenido a lo largo de su trayectoria.
“Desafinado”, composición de Antônio Carlos Jobim, ocupó un lugar especial dentro del concierto. El tema, descrito por el propio saxofonista como una pieza de estructura clásica abierta a la improvisación, permitió a la banda expandir el lenguaje musical en cada ejecución, ofreciendo una versión distinta en cada presentación. Este enfoque subrayó la experiencia jazzística de los músicos que lo acompañan, varios de ellos formados en clubes de jazz desde temprana edad.
La banda que respalda a Kenny G está integrada por colaboradores de largo recorrido, entre ellos Robert Damper en piano y teclados, Daniel Bejarano en batería, John Raymond en guitarra, Vali Johnson en bajo y Ron Powell en percusión. Durante los descansos entre canciones, los integrantes tuvieron espacios para solos individuales, mientras Kenny G mantuvo un diálogo constante con el público, combinando comentarios relajados y explicaciones sobre el origen de algunas piezas.
En la recta final del concierto, el repertorio adquirió un tono más enfocado en la exhibición técnica. “Cadenza” se convirtió en uno de los momentos más destacados de la noche, una pieza conocida por exigir resistencia y precisión, que volvió a generar reacciones de asombro entre los asistentes. El cierre llegó con “Songbird”, uno de los temas más reconocibles de su carrera, seguido por “My Heart Will Go On”, composición de James Horner popularizada por la película Titanic, re interpretada en clave instrumental. El audio perfectamente ecualizado, permitió que cada matiz del saxofón se proyectara con claridad, potenciando el carácter envolvente del concierto. La calidad del sistema de sonido fue un factor determinante para resaltar la precisión técnica del intérprete y la dinámica de la banda. Kenny G, voló inmediatamente a Ciudad de México para ofrecer un recital en el Auditorio BB.