A pocas semanas del inicio del periodo vacacional de Semana Santa y con la atención internacional puesta en la Copa Mundial de la FIFA 2026, representantes del sector hotelero mexicano alertaron sobre lo que consideran un escenario de competencia desigual frente al crecimiento acelerado de las plataformas de renta vacacional en el país. El señalamiento fue presentado durante la exposición del estudio “Dimensionamiento y caracterización de las rentas vacacionales en México”, elaborado por el Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancún, en colaboración con la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) y la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM).

De acuerdo con el documento presentado en Ciudad de México, las unidades de renta vacacional equivalen actualmente al 43.5% de la oferta formal de hospedaje hotelero en México, una proporción que, según el sector, se ha alcanzado en menos de quince años. El análisis plantea que las plataformas de alojamiento temporal han dejado de operar bajo un modelo de economía colaborativa para convertirse en un negocio de gran escala, impulsado principalmente por cuatro factores: el crecimiento masivo de la oferta, el volumen económico que generan, la concentración de propiedades en manos de pocos propietarios y los ingresos obtenidos. Para la industria hotelera, este crecimiento se produce en un entorno donde las plataformas de renta operan con regulaciones distintas a las que rigen a los establecimientos hoteleros, particularmente en materia de uso de suelo, protección civil, registro nacional de turismo y obligaciones fiscales.
Durante la presentación del reporte, el presidente de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras, Jorge Paoli Díaz, señaló que el sector hotelero ha evolucionado constantemente durante más de un siglo de regulación formal. Según el dirigente empresarial, la industria hotelera ha mantenido procesos de innovación, pero considera necesario establecer condiciones regulatorias equivalentes para todos los actores del mercado turístico.
En ese sentido, los representantes del sector propusieron que las rentas vacacionales sean consideradas establecimientos mercantiles y prestadores de servicios turísticos, con la obligación de cumplir estándares mínimos de seguridad, protección civil y obligaciones fiscales similares a los que enfrenta la hotelería tradicional.
El estudio advierte que la expansión del alojamiento temporal también podría generar efectos en mercados inmobiliarios locales, particularmente en destinos turísticos consolidados. Según el documento, la concentración de propiedades destinadas a renta vacacional podría contribuir al encarecimiento del acceso a vivienda para residentes, además de generar conflictos relacionados con el uso de suelo y la convivencia en zonas residenciales. El presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, Miguel Ángel Fong, señaló que ante la proximidad de eventos internacionales de gran escala, como la Copa Mundial de la FIFA 2026, resulta necesario revisar el marco regulatorio de este segmento.
Entre las medidas planteadas por representantes del sector se encuentran la implementación de licencias obligatorias, registros oficiales de unidades, aprobación de comunidades de condóminos y el pago de impuestos y servicios públicos en condiciones equivalentes. El reporte presentado por el Sustainable Tourism Advanced Research Center también documenta el tamaño económico que ha alcanzado este segmento. Durante 2025, las rentas vacacionales generaron más de 5 mil millones de dólares en ingresos en México, impulsadas por una red de más de 21 mil propietarios que poseen múltiples unidades destinadas al alquiler temporal. En algunos casos, el estudio identificó concentraciones significativas de propiedades bajo un mismo anfitrión, incluyendo ejemplos donde un solo propietario administra más de 400 unidades. Asimismo, se estima que el ingreso promedio anual de un propietario dentro de este modelo de negocio ronda cerca de un millón de pesos.
De acuerdo con Francisco Madrid, director del Sustainable Tourism Advanced Research Center, la expansión de este tipo de alojamiento no necesariamente ha contribuido a diversificar la actividad turística hacia nuevos destinos. El análisis señala que la mayoría de estas unidades se concentra en destinos consolidados como Los Cabos y la Ciudad de México, siguiendo patrones observados en otras ciudades internacionales que han enfrentado debates regulatorios similares. Experiencias en ciudades como Barcelona y Nueva York han impulsado la adopción de medidas como registros obligatorios y límites en el número de propiedades que un solo propietario puede destinar a alquiler temporal.
El sector hotelero sostiene que el crecimiento de las rentas vacacionales plantea retos para el equilibrio del ecosistema turístico nacional, especialmente ante la llegada de millones de visitantes durante eventos internacionales. De acuerdo con las asociaciones participantes, la discusión sobre la regulación del alojamiento temporal se vincula con la necesidad de garantizar seguridad para los turistas, sostenibilidad para las comunidades receptoras y condiciones equitativas para los distintos modelos de hospedaje. En ese contexto, el documento presentado por las organizaciones del sector plantea que el establecimiento de un marco regulatorio uniforme será un elemento central para el desarrollo turístico del país en los próximos años, particularmente de cara a eventos de gran escala como la Copa Mundial de la FIFA 2026.