
Héctor Castro Aranda| La noche del 26 de febrero quedará inscrita en la memoria colectiva de Guadalajara como una celebración de la balada en español y de la fuerza interpretativa de tres mujeres que han marcado generaciones, que decidieron no suspender o cancelar su presentación dentro de Despechadas Tour de Mujer a Mujer, con Manoella Torres, Rocío Banquells y Denisse de Kalafe en la Arena Guadalajara. Luego de los sucesos intensos que se vivieron en todo el Estado de Jalisco, donde los eventos nacionales e internacionales decidieron dar un paso lateral, estas mujeres se plantaron en el escenario y decidieron continuar con el espectáculo y hacerle frente a la histeria colectiva.

El tour “Despechadas: De Mujer a Mujer” no fue únicamente un concierto, sino un acto de comunión emocional entre artistas y espectadores. Si bien no se presentó, Maria Conchita Alonso y Maria del Sol, Manoella, Roció y Denisse, dieron todo de si y agradecieron en cada momento al público que si bien no fue el mas masivo, apreciaron los cerca de dos mil asistentes presentes.


Desde los primeros acordes, quedó claro que la velada estaría guiada por la nostalgia y la intensidad. Tomaron el escenario con la autoridad que otorgan décadas de trayectoria. Cada una, con su estilo y personalidad, fue tejiendo un repertorio que recorrió distintas etapas de la música romántica en español.

El espectáculo avanzó como una conversación íntima entre voces que han sabido cantar al amor, al abandono y a la resiliencia. “Libre como gaviota”, “Un nuevo amor”, “Abrázame” resonaron en un recinto que se convirtió en un enorme coro colectivo. La audiencia no se limitó a escuchar; respondió con aplausos, suspiros y ovaciones que confirmaban la vigencia de estas canciones. Hubo espacio para la complicidad y el humor. Manoella Torres, con su energía característica, arrancó sonrisas. Denisse de Kalafe, fiel a su esencia, apareció descalza.


