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La Presumida: historia, tradición y sabor de una cantina clásica en Guadalajara

Héctor Castro Aranda | Las cantinas tradicionales de Guadalajara representan mucho más que espacios para beber: son auténticos templos de la memoria colectiva, donde la historia, la gastronomía y la identidad cultural se entrelazan en cada mesa. En una ciudad que ha sabido evolucionar sin desprenderse de sus raíces, estos lugares siguen siendo refugios de tradición, convivencia y sabor. Guadalajara siempre ha sido un referente en sus cantinas, un reflejo retratado en decenas de filmes de la época del cine de oro mexicano. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos mágicos lugares fueron señalados por un choque cultural y la desconexión entre generaciones. Hoy en día, las cantinas tapatías son respetadas y cuidadas, prácticamente un patrimonio que muchas nuevas propuestas actuales buscan emular.

Entre una de tantas cantinas tradicionales de Guadalajara se encuentra La Presumida, con más de 30 años de servicio en una gran esquina de la calle de Mezquitán, a pocos metros de La Sagrada Familia y el Panteón de Mezquitán. Invita a un espacio de tranquilidad que transporta a lo original, a escapar de la rutina y experimentar su yerbabuena de la casa, hecha al momento. Es decir, no existe un menjurje prehecho: se corta desde cero la hierbabuena, se cuela y se prepara, dando una consistencia un poco más espesa, pero demasiado refrescante, acompañada de una gastronomía casera como la que ya muy poco se puede disfrutar en la ciudad.

Revista101.com charló con María Dolores Bañuelos, fundadora de La Presumida:

—Este lugar ya tiene historia. Hace muchos años, hace más de 60 años, aquí era una cantina llamada La Rancherita. Yo era una jovencita cuando el lugar operaba. Luego el lugar cerró y estuvo así por bastante tiempo. Yo quise adquirir el lugar; por distintos motivos no se pudo concretar la venta, hasta que finalmente se pudo adquirir. Aparte, mi Papá me insistió en que el lugar volviera a ser un bar, me insistió bastante y le tomé la palabra. Así fue como hace más de 30 años abrió La Presumida.

Me fui empapando y lo fui logrando. Me propuse ofrecer comidas tradicionales. Estando en el lugar, yo sola atendía y así se fue dando. Actualmente, diario hay un plato diferente: podrán encontrar en rotación carne en su jugo, birria, chiles rellenos, carne de puerco con chile. La comida viene incluida si el consumo es arriba de los 200 pesos, o 90 pesos si solo es el menú de alimentos. Las botanas son de cortesía: duritos, cueritos, cacahuates, jícama, pepino, mango, taquitos de frijol, etc. Como toda cantina tradicional, encontrarán los tragos clásicos de alta graduación, pero la especialidad de la casa es la yerbabuena; muchos comensales no dejan de decirnos que es una exquisitez. Y si la piden para llevar, va adornada con botana.

—¿Considera que hay una apreciación en estos tiempos para la cantina tradicional?

—Se está dando mucho, porque a la gente le gusta la tranquilidad y actualmente pocos lugares la tienen. Aquí, por ejemplo, si celebras tu cumpleaños, solo gastas en tu bebida y ya te despreocupas, porque la comida ya está aquí lista. También tenemos un VIP en la parte de arriba para que estén más a gusto. Cabe aclarar que el lugar es totalmente familiar: aquí pueden venir con toda la familia, incluso con niños. Otra cosa que he notado es que también vienen jóvenes con su computadora y aquí trabajan, así como estadounidenses que se quedan porque les gusta el lugar, y claro, los clientes de diario que tenemos desde hace tiempo.

—¿Por qué el nombre?

—Yo me llamo Lola y le quería poner Lola, pero mi esposo me sugirió que le pusiera otro nombre. Tengo una hija que es muy presumida y así nació el nombre del lugar.

Mezquitán 749, colonia Artesanos, Guadalajara. Abierto de lunes a sábado de 12 del día a 3 de la mañana, y los domingos de 1 de la tarde a 9 de la noche.

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