Los grandes eventos de fútbol en Norteamérica están modificando de forma importante la manera en la que miles de aficionados latinoamericanos organizan sus viajes. Lo que anteriormente se limitaba a escapadas breves para asistir a uno o dos partidos, ahora se transforma en itinerarios mucho más amplios que combinan turismo, experiencias culturales y recorridos por distintas ciudades de México, Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con datos compartidos por IATI Seguros México, las estancias promedio de viajeros latinoamericanos crecerán hasta alcanzar las 16 noches durante los próximos meses, prácticamente duplicando el tiempo habitual registrado en torneos deportivos anteriores, cuando los viajes rara vez superaban una semana.
La tendencia refleja una transformación en el perfil del viajero deportivo. Actualmente, el aficionado no organiza sus vacaciones únicamente alrededor de un partido, sino que aprovecha el desplazamiento para recorrer distintos destinos, extender sus días de descanso y construir experiencias más completas alrededor del evento principal.
Los viajes multidestino impulsan nuevas dinámicas turísticas
Los análisis de mercado realizados por la aseguradora revelan que el 62% de los viajeros planea visitar al menos tres ciudades diferentes durante su estancia en Norteamérica. Esta dinámica ha impulsado el crecimiento de las llamadas rutas multidestino, una modalidad que gana terreno entre quienes buscan combinar deporte, entretenimiento y turismo cultural en un mismo viaje.
En el caso de México, muchos visitantes complementan su itinerario deportivo con recorridos por playas, pueblos mágicos y ciudades coloniales, ampliando considerablemente el tiempo de permanencia y el gasto promedio.
Según las cifras compartidas por la compañía, el gasto por visitante aumentó alrededor de un 20% en comparación con otros periodos vacacionales, impulsado principalmente por la duración de los viajes, los traslados internos y la necesidad de mayor planeación logística.
Crece la demanda de seguros y asistencia para viajes largos
La complejidad operativa de movilizarse entre varios países y ciudades también está impactando directamente en la contratación de servicios de protección al viajero. Los aeropuertos saturados, las conexiones aéreas, los cambios de itinerario y la alta demanda de servicios turísticos han provocado un incremento considerable en la búsqueda de coberturas más flexibles y robustas.
IATI Seguros reportó que la búsqueda de protección para viajes de larga duración creció 35%, mientras que la contratación de seguros específicamente relacionados con este tipo de eventos aumentó 40%.
Además, el 55% de los viajeros considera actualmente indispensable contar con coberturas médicas amplias y opciones que permitan modificar o cancelar itinerarios ante posibles imprevistos.
Para las empresas vinculadas al turismo y la asistencia al viajero, el reto ya no se limita únicamente a responder ante emergencias médicas o problemas con el equipaje, sino a acompañar trayectos mucho más dinámicos y complejos donde cualquier retraso o modificación puede afectar toda la experiencia.
El “slow travel” gana terreno entre los aficionados al fútbol
Otro de los fenómenos que comienza a consolidarse es el llamado “slow travel”, una forma de viajar que privilegia las experiencias prolongadas y el descubrimiento cultural sobre los itinerarios acelerados.
Muchos aficionados están utilizando estos grandes eventos deportivos como una oportunidad para permanecer más tiempo en cada ciudad, explorar destinos menos turísticos y construir recorridos más personalizados.
Alfonso Calzado, CEO de IATI Seguros México, explicó que el viajero latinoamericano actual busca diseñar circuitos turísticos mucho más amplios que integren grandes ciudades y destinos regionales dentro de un mismo trayecto.
“El viajero aprovecha el evento para recorrer distintos puntos turísticos y construir experiencias multidestino. Este comportamiento incrementa la exposición a riesgos logísticos y fortalece la necesidad de contar con asistencia médica y protección durante todo el trayecto”, señaló el directivo.
Una transformación en la forma de vivir el turismo deportivo
El crecimiento de este tipo de viajes confirma cómo los grandes eventos deportivos están dejando de ser únicamente encuentros masivos para convertirse en motores de movilidad turística internacional.
La combinación entre deporte, entretenimiento y turismo cultural está redefiniendo los hábitos de consumo de los aficionados latinoamericanos, quienes ahora buscan experiencias más largas, flexibles y conectadas con distintos destinos dentro de un mismo viaje.

