José Rodolfo Castro, texto | En portada, Gustavo Castro y Roberto Moreno, fotografía Revista101.com | “Es la explicación a su trayectoria”, habla Gustavo Castro, fundador de Qué Pues! Restaurant & Bar, en Guadalajara, conocedor de The Rolling Stones, los ha seguido en vivo, los estudia en su colección de videos de diferentes épocas, conciertos, entrevistas, reportajes, muchos los proyecta en las pantallas de Qué Pues!, desde 1991, año de la inauguración del recinto.

Mick Jagger corre, baja y sube escalones, canta, grita, intensidad que proyecta Keith Richards, vigor con extensión en el respetado Charlie Watts, que cierra Ron Wood.
Sigue Gustavo Castro: “Observar por años a Los Rolling Stones, verlos en vivo, estudiarlos por videos, seguir detalles de Jagger en entrevistas, reportajes, hace que explote mi propia conclusión: éste (Mick Jagger) nos engañó a todos”.
—¿Y el desenfreno por las drogas, el alcohol, el sexo?
—Por supuesto que es mercadotecnia.
—¿Qué me dice de la simpatía por el diablo, por los mensajes subliminales?
—Los mismos Rolling Stones empezaron a quitarle lo subliminal a sus discos, ellos hablan con el diablo en sus letras, lo cantan, hablan directamente del demonio”.
—¿Pero cómo explicar su energía, ese vigor que proyectan en los escenarios?
—Todavía siguen siendo niños. Las respuestas, por ejemplo, cuando le preguntaron su opinión a Richards, sobre la invasión estadounidense a Irak, él respondió contrariado que esa guerra ‘nos quita titulares’, en lugar de hablar humanitariamente, responde así, porque ellos son los rebeldes, los de la noticia, y no la invasión de Estados Unidos que hizo a Irak. Y proyectan el vigor, la energía, porque todos son productos de gimnasio.
—¿Entonces, ni consumían drogas, alcohol?
—Yo considero que a partir de la gira de 1989, la alineación reflexionó sobre su pasado en ese mundo, y es cuando empiezan a cuidarse. Jagger entrena, por ejemplo, como un boxeador: corre a las cinco de la mañana, lleva una dieta alimenticia compuesta de frutas, verduras, jugos, descansa y por la tarde se mete al gimnasio, disciplina que Los Rolling Stones deben llevar durante seis meses, para sus giras. Ellos se reventaron de chavos, pero mínimo tienen de 20 a 25 años con esta forma de vida, que nos hace pensar que Jagger nos engañó a todos.
—Jagger ya se habría infartado…
—Mira, es un hombre que tan sólo con cantar, y él lo hace durante tres horas, tranquilamente baja tres kilos de peso, y además, sube y baja escalones, grita, ya le habría dado un infarto, por lo que si se mete drogas o alcohol, se muere. Así, te puedo decir que ni toma alcohol, ni fuma, y lo único que consume es agua, como un atleta de acuerdo a su edad, que hace dieta alimenticia. Observa a Watts, sus brazos son diferentes, son de gimnasio, igual que Richards y Woods”.
No es sólo un concierto, son Los Rolling Stones sobre el escenario, desde el inicio de la gira A Bigger Bang, en Boston en 2005, ya tenían vendidas el 98 por ciento de las entradas, un registro que se sumará a los mil 125 millones de dólares, recaudados en sus giras mundiales, a partir de 1989, como dijo Gustavo Castro.
Entre sus récords, The Rolling Stones presumieron en 2005, que ningún otro artista los ha superado con las recaudaciones por 319 millones de dólares, y los 6.4 millones de seguidores reunidos en distintos escenarios, con su tour Voodoo Lounge de 1994.
En la playa de Copa Cabana en concierto gratuito, reunieron a un millón 700 mil personas.
Mantuvieron parámetros en Zip Code Tour. Entrevista publicada en Revista101.com en 2015. Revista101.com