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Alto Voltaje: 30 años de preservar el vinilo y comienzan sus festejos en Vinylmania

Héctor Castro Aranda | En una época donde millones de canciones caben en un teléfono celular y donde la inmediatez parece haber desplazado la experiencia de descubrir la música con paciencia, existen espacios que han resistido el paso del tiempo gracias a una convicción sencilla pero poderosa: la música también se toca, se observa, se colecciona y se preserva. Uno de esos espacios es Alto Voltaje, la histórica tienda de discos de Guadalajara que este 2026 celebra 30 años de trayectoria, consolidándose como uno de los proyectos más importantes en la conservación, distribución y difusión de la cultura musical en el occidente de México.

Tres décadas pueden parecer una cifra sencilla cuando se escribe sobre el papel, pero en el mundo de las tiendas especializadas representan una auténtica hazaña. Alto Voltaje ha sobrevivido a transformaciones tecnológicas, cambios en la industria discográfica, la llegada del formato digital, la desaparición de cientos de establecimientos similares y el cambio de hábitos de varias generaciones de consumidores. Sin embargo, continúa ocupando un lugar fundamental dentro de la comunidad musical de Guadalajara.

Su historia comenzó mucho antes de que el vinilo viviera el resurgimiento internacional que hoy experimenta. Cuando muchos daban por terminados los formatos físicos y las grandes compañías apostaban únicamente por los nuevos soportes digitales, Alto Voltaje seguía creyendo en la importancia de conservar discos, casetes, ediciones especiales y piezas que hoy forman parte del patrimonio musical de miles de coleccionistas. A lo largo de estos 30 años, la tienda no solamente ha vendido música. Ha funcionado como un punto de encuentro para melómanos, músicos, coleccionistas y curiosos que han encontrado entre sus estantes mucho más que un producto. Cada disco guarda una historia. Cada portada representa una época. Cada edición especial es un testimonio de cómo distintas

Por ello, la celebración de sus primeros 30 años encuentra un escenario particularmente simbólico: Vinylmania, el encuentro dedicado a la cultura del disco que este año celebra una década de existencia. Los próximos 28, 29 y 30 de agosto, Alto Voltaje formará parte de los festejos por los 10 años de Vinylmania, que tendrán lugar en Hotel Pal Patio y El Particular Cocina Local, espacios que también celebran su tercer aniversario en el Centro Histórico de Guadalajara.

Revista101.com, charló con Ramiro Flores, director y fundador de Alto Voltaje

¿Cómo comenzó Alto Voltaje?

Por una situación económica complicada. En aquellos tiempos el país atravesaba una etapa muy difícil y comencé a vender parte de mi material. Me di cuenta de que funcionaba y, posteriormente, cuando iba a trabajar a Estados Unidos, aprovechaba para traer discos y material para vender. Yo quería dedicarme exclusivamente al death metal, pero pronto entendí que eso no era negocio. Tenía que ofrecer distintos géneros para llegar a más personas. Realmente, lo que hizo crecer el negocio fue la variedad. La gente comenzó a pedir discos de un sinfín de grupos y estilos.

Te estoy hablando de 1991, antes de tener una tienda física. Comencé vendiendo en los tianguis. Aquella época fue una experimentación constante para entender cómo funcionaba la industria. Poco a poco el proyecto fue creciendo. Hay que dedicarle tiempo, invertirle y aprender. Tuve que conocer muchos géneros y especializarme. Recuerdo que una vez un hombre me hizo una pregunta que me dejó pensando: “¿Y vas a vivir solamente de vender discos?”. Me dejó perplejo. Hoy puedo decir que llevo más de media vida dedicado a esto.

¿Cuándo llegó la tienda física?

El inicio fue con Ciudad del Rock, dentro de una antigua sociedad. Después estuvimos en distintas ubicaciones y también en una plaza comercial. En el lugar donde actualmente nos encontramos llevamos casi 25 años. A mí siempre me ha gustado estar a la vista del público, que la gente pueda observar los discos, recorrer la tienda cómodamente y descubrir música. Existen muy pocas tiendas especializadas y muchas personas quisieran que hubiera más, pero no es algo sencillo. Se requiere mucha dedicación, mucho trabajo y, sobre todo, pasión por lo que haces.

¿Cuándo llegó la era del vinilo a Alto Voltaje?

La llegada del vinilo fue algo paulatino. Comenzó a través de colecciones que iban llegando de manera muy orgánica. La gente empezó a interesarse cada vez más por ellas. Hay que recordar que en Estados Unidos y Europa esta industria nunca desapareció por completo. Sin embargo, durante muchos años nuestro negocio estuvo enfocado principalmente en los CD. Fue alrededor de 2005 cuando comenzamos formalmente con la venta de vinilos en Alto Voltaje.

¿Cuál ha sido uno de los discos más extraños que han llegado a Alto Voltaje?

Recuerdo que el señorAlejandro Díaz Romo de Ondas de la Alegría, nos ofreció adquirir parte de su colección. Dentro de ella venían verdaderas joyas, como ejemplares de La Revolución de Emiliano Zapata y Kaleidoscope, en primeras ediciones mexicanas. Ambos discos terminaron vendiéndose a coleccionistas de Estados Unidos. Además, incluían material extraordinario: autógrafos de los integrantes, fotografías originales dedicadas y piezas únicas para cualquier coleccionista. También llegó una caja especial de David Bowie con seis discos transparentes de época. Existe una historia muy conocida entre coleccionistas que señala que de cierta edición nacional de Kaleidoscope solamente se produjeron 200 ejemplares y que cerca de 50 fueron destruidos. Uno de esos discos llegó a nuestras manos.

Las grandes artistas pop globales están apostando por el vinilo. ¿Lo considera una oportunidad o un arma de doble filo?

Yo lo veo como un arma de doble filo. Puede ser cierto que en otros países el mercado funcione a gran escala para esos artistas, pero en México todavía avanza de una forma más lenta. Sin embargo, hay algo que es indiscutible: los artistas consagrados siempre mantienen su valor. Los grandes nombres de la música nunca se devalúan. Son una inversión. Con artistas más recientes es difícil saber qué ocurrirá con el paso de los años, pero las grandes figuras de la música funcionan de manera similar a una obra de arte o a un automóvil clásico: mantienen e incluso incrementan su valor con el tiempo.

En cambio, un automóvil nuevo comienza a depreciarse desde el momento en que sale de la agencia. Yo veo el mercado del coleccionismo de una manera muy distinta. Las primeras ediciones son invaluables por todo el contexto histórico y los procesos por los que pasaron. Además, siempre he dicho que la llamada “moda del vinilo” realmente no existe, porque el vinilo nunca desapareció; nosotros siempre hemos estado aquí.

¿Existe un relevo generacional dentro de Alto Voltaje?

Sí, definitivamente. Yo estoy más enfocado en el material antiguo y en la experiencia que he acumulado durante todos estos años. Aprecio mucho el trabajo de mi hijo Miguel, porque ha aprendido bastante y entiende perfectamente cómo funciona este proceso y hacia dónde se mueve el mercado. Mi otro hijo, Ramiro, también está trabajando muy fuerte con la marca en el Tianguis Cultura, a pesar de estar desarrollando su carrera en Medicina, le dedica mucho esfuerzo y compromiso. Eso me da tranquilidad. Sé que todo esto quedará en buenas manos.

¿Qué encontraremos en Vinylmania?

Vamos a llevar verdaderas joyas para los coleccionistas y para quienes apenas comienzan en este mundo. Tendremos ofertas especiales, material muy diverso, casetes, vinilos desde 100 pesos y casetes desde 50 pesos, para que puedan iniciar su propia colección sin necesidad de realizar una gran inversión. Además, me da mucho gusto que un gran amigo nuestro, Luis Macías, vaya a presentar su obra durante el evento. Me agrada que Vinylmania se haya convertido en algo más que una feria de discos. Es un encuentro donde convergen la música, el arte y la cultura, y eso es algo muy valioso para todos los que formamos parte de esta comunidad.

Alto Voltaje, Independencia 715, Centro Histórico de Guadalajara. Abierto de lunes a sábados de 11 de la mañana a siete de la tarde. Todos los sábados en el tianguis cultural y los domingos en el trocadero y baratillo.

Vinylmania del 28 al 30 de agosto en el Particular, Belén 274, Centro Histórico de Guadalajara. Entrada libre. Viernes y sábado de 11 de la mañana a 10 de la noche. Domingo de 11 de la mañana a cinco de la tarde.

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