Héctor Castro Aranda | La historia de los conciertos y grandes eventos en Guadalajara, en lugares propicios para su desarrollo, es relativamente corta: aproximadamente 27 años es lo que se ha escrito para la ciudad. Cuando se instaló el finado Hard Rock Live dentro del Centro Magno, fue la primera sala de conciertos creada para nosotros, con todo lo necesario para disfrutar al máximo de la experiencia de los recitales. Pero no fue hasta 2005 cuando el Teatro Diana sorprendió con su innovación para el espectador. Grandes giras comenzaron a llegar, que antes parecían impensables, y esto fue un parteaguas para la nueva industria tapatía de los eventos masivos. Después llegaron la Arena VFG en 2006 y el Auditorio Telmex en 2007.

Todos estos inmuebles forjaron una industria y abrieron el camino para que existiera una demanda y un interés tanto del público como de promotores e inversionistas para el siguiente paso: el que le hacía falta a la ciudad, una arena completamente redonda, como las que abundan en Europa y Estados Unidos. Esa será la Arena Guadalajara, que abrirá sus puertas el 2 de octubre con Maroon 5. Un recinto que no solo promete ser el más moderno de la región, sino también un motor económico y un espacio donde se escribirán las historias de los próximos grandes espectáculos internacionales.


Con una capacidad máxima de 20 mil asistentes y un diseño que apuesta por la tecnología, la comodidad y la experiencia inmersiva, la Arena Guadalajara se perfila para convertirse en un referente del entretenimiento a nivel nacional. Su fachada de 17 mil metros cuadrados de cristal templado, inspirada en el agave azul tequilero y la cantera dorada de Huentitán, son símbolos de identidad que refuerzan el carácter 100% tapatío del inmueble. Detrás de esta estética se encuentra una estructura monumental: un domo con más de 1,500 toneladas de acero y capacidad para soportar producciones de gran formato gracias a su resistencia de 200 toneladas de carga.

La Arena Guadalajara también marcará un antes y un después en la experiencia de los espectadores. Su diseño contempla un escenario 360° que permitirá vivir cada evento sin ángulos muertos y con una visibilidad privilegiada desde cualquier punto. A ello se suman 1,300 metros cuadrados de pantallas digitales, una pantalla central de 300 metros cuadrados Full HD, un anillo digital periférico y más de 400 pantallas 4K de 65 pulgadas conectadas por 8,400 metros de fibra óptica. La comodidad tampoco se queda atrás: 74 suites de lujo con distintas configuraciones, 2,500 cajones de estacionamiento gratuitos y un sistema de 1,500 toneladas de aire acondicionado garantizan que el público disfrute de los conciertos y espectáculos en condiciones óptimas. Además, será el primer recinto en México con un sistema de Building Management System (BMS), que permite automatizar operaciones y optimizar recursos energéticos, posicionándolo como un proyecto alineado con la sustentabilidad y la eficiencia operativa.




La empresa detrás de este ambicioso proyecto es Zignia, responsable también de la Arena Monterrey y la Arena CDMX. Con más de 360 eventos organizados al año y una asistencia que supera los 2.5 millones de fans, Zignia se ha consolidado como una de las compañías de entretenimiento más influyentes del país. La Arena Guadalajara será el tercer pilar de su portafolio, reforzando su capacidad para atraer conciertos de talla internacional, espectáculos familiares, eventos deportivos y producciones que requieren recintos con infraestructura de primer nivel.


Yuri será la segunda artista en presentarse en la Arena Guadalajara. En un recorrido especial para los medios de comunicación, compartió su felicidad y la experiencia de montar su espectáculo completo, ya que ella misma es la productora de su gira. La Arena le permite montar todo lo que requiere y no traer un evento recortado.


