Saltar al contenido
Revista101

Revista101

Revista101, gastronomía, turismo, cultura desde 1990

  • Inicio
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Turismo
  • Sociedad
  • Deportes
  • Contacto
  • Inicio
  • 2025
  • th
  • Una despedida irrepetible: Black Sabbath y Ozzy Osbourne se coronan en Birmingham en el épico Back to the Beginning
  • Cultura
  • Sociedad

Una despedida irrepetible: Black Sabbath y Ozzy Osbourne se coronan en Birmingham en el épico Back to the Beginning

101 julio 7, 2025

Comparte esta entrada:

Compartir en X (Twitter) Compartir en Facebook Compartir en WhatsApp

El cinco de julio desde el Villa Park en Birmingham, Inglaterra, Black Sabbath tuvo una monumental despedida, a esta banda extraordinaria que se merece, con una cartelera previa compuesta por artistas capaces de llenar estadios y encabezar festivales, todos reunidos para rendir tributo. El regreso de Bill Ward aportó ese «swing» que ningún otro baterista de Sabbath ha logrado. Tony Iommi lanzó esos riffs monstruosos, Geezer Butler se movió alrededor de ellos con su bajo, y Ozzy Osbourne… es Ozzy Osbourne: una fuerza de la naturaleza confundida e incómoda.En un Villa Park a reventar, 50,000 metaleros, más un pico de 5.8 millones en la transmisión en vivo, vieron cómo sus sueños se hacían realidad en lo que fue, básicamente, el Monsters of Rock de la actualidad o el  US Festival del metal, con todo y escenario giratorio. Ellos fueron, como muchos recordaron desde el escenario, parte de la historia.

Todo Birmingham se vistió de negro para la última aparición de sus hijos pródigos. Esta semana se les otorgó a los cuatro miembros de Sabbath la libertad de la ciudad, y la oficina de turismo declaró este periodo como el “Verano de Sabbath”, con eventos no solo este fin de semana, sino durante toda la temporada. Por supuesto, también han habido otros gestos de reverencia hacia el grupo: el renombramiento de un puente en su honor, la dedicatoria de una banca, el ballet Black Sabbath, que regresa a la ciudad este otoño, y el enorme “tifo” de Ozzy Osbourne que el Holte End de Villa Park reveló la temporada pasada.

Sabbath está tan ligado a Birmingham, la “cuna del metal”, cómo le gusta decir a la ciudad, que era inevitable que su último show sucediera aquí, como ya había ocurrido en sus anteriores despedidas en 1999 y 2016. Sin embargo, esta vez, con la salud de Osbourne siendo un tema de preocupación pública, esta sí parece ser la definitiva. De hecho, Ozzy domina el ambiente incluso antes de salir al escenario, de una forma que deja un sabor algo amargo: Ticketmaster envió recordatorios a los asistentes anunciando el show de Ozzy Osbourne, no el de Black Sabbath. Incluso el equipo del Test Match Special, desde Edgbaston, hablaba de ello: había una figura de cartón de Ozzy rodeada de globos negros en el lobby de su hotel, como lo mencionó el ex capitán de Inglaterra Michael Vaughan.

La verdad es que la relación entre Sabbath y Birmingham no ha sido tan cercana como a ambas partes les gustaría creer. Un sitio de fans que lista todos los conciertos conocidos muestra muchas giras en las que la banda no visitó su ciudad natal. Durante su apogeo en los años 1970, estaban demasiado ocupados de gira por Estados Unidos, como para prestar mucha atención al Reino Unido. Es posible que más personas de Cleveland, Detroit o Pittsburgh hayan visto a Sabbath en vivo que verdaderos brummies, gentilicio de Birmingham.

La popularización,  de Sabbath en Estados Unidos, fue tal vez el posible culpable del cartel en su mayoría de artistas de este lado del Atlantico en Back to the Beginning, habría sido agradable ver a algunos de sus herederos del West Midlands sobre el escenario. Aunque KK Downing estuvo presente, su asistencia probablemente impidió la participación de su antigua banda Judas Priest, con quienes tiene relaciones tensas. Aun así, el cartel reunió a superestrellas del hard rock, algunas de las cuales generan preguntas por sí mismas: ¿será capaz Guns N’ Roses, incluso en su versión profesional actual, de realizar un cambio de set en siete minutos y apegarse a un set de 15?

Con el saludo del maestro de ceremonias, el actor de Hollywood Jason Momoa, una presencia errática y desconcertante durante el día. Mastodon abrió el evento ante un estadio casi lleno a la 1 de la tarde. Pelotas gigantes con los colores claret y azul del Villa, y con la cara de Ozzy, rebotaban entre el público, mientras el viento jugaba con el sonido. A decir verdad, nadie hubiera notado que perdieron a su cantante y guitarrista principal, reemplazado por un experto shredder de YouTube. Como las bandas que siguieron, ofrecieron una versión de Sabbath como homenaje. Rival Sons y sus riffs más limpios y blueseros funcionaron mejor con la acústica del estadio que la molienda técnica de Mastodon. Cómo estuvo Anthrax sigue siendo un misterio: los sets eran tan cortos, unos 15 minutos, los cambios tan rápidos y las filas del bar tan largas, que quien iba por una bebida se perdía el siguiente acto completo.

Lzzy Hale, liderando a Halestorm, que no logró destacar, preguntó dónde estaban todas sus “mujeres del heavy metal”, y quizá un veinteavo del público levantó la mano. Pero a pesar del alcohol y la testosterona, no hubo agresividad ni descontrol en el ambiente. Incluso si se hubieran permitido botellas de plástico, nadie habría arrojado una al escenario. Gran parte de la tarde transcurrió en una niebla de guturales y guitarras graves. Los sets eran demasiado cortos para generar impulso, pero eso también evitó el tedio: nadie tuvo tiempo para la autoindulgencia. Con la cerveza fluyendo, el público se animó: los primeros circle pits aparecieron durante el set de Lamb of God, a los 90 minutos, y arrancaron el primer gran rugido con su versión de Children of the Grave, clásico de 1971, aunque perdió algo al reemplazar el groove de Bill Ward con bombos dobles.

La primera de las dos superbandas del día, liderada por Hale, giró tanto en torno a Ozzy que el gran aplauso fue para su exguitarrista Jake E. Lee. Tocaron covers con vocalistas y músicos rotativos; A Shot in the Dark marcó el inicio del lado glam de la carrera de Osbourne, antes de una demoledora Sweet Leaf. Yungblud ofreció un cambio generacional al abrir con Changes, la balada en piano del cuarto disco de Sabbath. Fue sincero, apasionado y obtuvo una enorme respuesta del público, que quizás no lo conocía. Logró que todo el estadio cantara. Solo tocó una canción, pero robó el primer tercio del evento.

Alice in Chains sonó lenta, pero Gojira fue demoledora, con claridad y potencia. Sus intrincadas líneas de guitarra se abrieron paso pese al viento, y durante Mea Culpa, acompañada por una soprano, los circle pits regresaron. Aunque se notaban nerviosos al presentar su versión de Under the Sun, no tenían por qué: la destrozaron en el buen sentido. Siguió una batalla de tres bateristas sobre Symptom of the Universe, reorganizada para solos múltiples. Aunque Momoa insiste en que la batería es el latido del metal, los solos de batería son más bien su cañería obstruida. Después, Billy Corgan cantó Breaking the Law junto al héroe local KK Downing y Tom Morello, momento en que el show comenzó a parecer un Royal Variety Show del metal. Solo aquí Corgan cedería el paso a Sammy Hagar, que mató el impulso por completo. Tyler y Ronnie Wood aparecieron para Train Kept a Rollin’, y Walk This Way recibió la ovación más grande del día… hasta que la super banda tocó Whole Lotta Love.

El espíritu tribal del evento quedó claro cuando Pantera subió al escenario y Cowboys From Hell puso a decenas de miles a cantar. Afortunadamente, Phil Anselmo se abstuvo de sus tristemente célebres frases supremacistas. Tool también fue recibido como héroes, aunque su metal progresivo desconcertó a muchos.

Los más grandes se notaron desde que llegaron. Después de Slayer, que sonó como obras en construcción, lo cual puede tomarse como halago o no, Guns N’ Roses se adueñó del escenario, abriendo con Never Say Die, con un sorprendentemente afinado Axl Rose. Tocaron Sabbath Bloody Sabbath y solo añadieron un par de sus éxitos: Paradise City y Welcome to the Jungle. Metallica estuvo fantástica, contundente y agresiva desde su cover de Hole in the Sky. Además, For Whom the Bell Tolls incluye media docena de los mejores riffs del metal en una sola canción. Y finalmente, Ozzy. Entró al escenario en un trono negro, del que no se movió. Durante Mama, I’m Coming Home, su lucha con la afinación fue dolorosa pero conmovedora: parecía al borde de las lágrimas mientras el público lo llevaba en volandas. Pero recuperó todo con una triunfante Crazy Train.

El set de Ozzy se distingue del de Sabbath. El suyo se centró en sus éxitos solistas de los 80. Mr. Crowley, con su órgano ominoso, es ridículamente satánico, pero igualmente maravilloso. Fue atrevido tocar Suicide Solution, la canción acusada de promover el suicidio, pero aquí fue una celebración, no una lamentación. Sabbath, por el contrario, solo tocó canciones de sus dos primeros discos. Afortunadamente, los artistas invitados recorrieron buena parte del catálogo de Sabbath durante todo el show, con frecuencia y devoción.

Aun así, ninguno posee la fuerza única y demoledora que los padres fundadores del heavy metal aún conservan. En las pantallas se veían las prótesis de los dedos de Tony Iommi, que le permiten tocar esos acordes graves desde que los perdió en un accidente fabril. La banda rindió homenaje a su entorno: para cerrar su set, Geezer Butler tocó un bajo con los colores claret y azul del Aston Villa y el lema del club impreso en el cuerpo. Muy al estilo Birmingham para un día de escala internacional. Fue conmovedor ver al público unido detrás de Ozzy, con muchas lágrimas secadas durante su set. Pero al final, la noche, como debe ser, no le pertenece solo a él, sino a los cuatro brummies que cambiaron el rock para siempre.

Comparte esta entrada:

Compartir en X (Twitter) Compartir en Facebook Compartir en WhatsApp
Tags: Black Sabbath y Ozzy Osbourne

Post navigation

Anterior Tuvo capacidad de reacción para llevarse la Copa
Siguiente El tequila rosado: así es cómo la ciencia entra en tu copa

Artículos

Oscar Valdez y Andy Ruiz padrinos en la inauguración de LBA Med & Wellness Medicina Regenerativa
  • Cultura
  • Deportes
  • Sociedad
  • Turismo

Oscar Valdez y Andy Ruiz padrinos en la inauguración de LBA Med & Wellness Medicina Regenerativa

abril 18, 2026
Epoca de calor, cuida a tu mascota
  • Cultura
  • Sociedad

Epoca de calor, cuida a tu mascota

abril 17, 2026
El año del gato, una película cien por ciento tapatía creada por talento del CUAAD
  • Cultura
  • Sociedad

El año del gato, una película cien por ciento tapatía creada por talento del CUAAD

abril 16, 2026

Entradas Recientes

  • Oscar Valdez y Andy Ruiz padrinos en la inauguración de LBA Med & Wellness Medicina Regenerativa
  • Epoca de calor, cuida a tu mascota
  • El año del gato, una película cien por ciento tapatía creada por talento del CUAAD
  • Orquesta Filarmónica de Jalisco al Museo Cabañas con Serenatas de Primavera
  • La Presumida: historia, tradición y sabor de una cantina clásica en Guadalajara

Archivos

Oscar Valdez y Andy Ruiz padrinos en la inauguración de LBA Med & Wellness Medicina Regenerativa
  • Cultura
  • Deportes
  • Sociedad
  • Turismo

Oscar Valdez y Andy Ruiz padrinos en la inauguración de LBA Med & Wellness Medicina Regenerativa

abril 18, 2026
Epoca de calor, cuida a tu mascota
  • Cultura
  • Sociedad

Epoca de calor, cuida a tu mascota

abril 17, 2026
El año del gato, una película cien por ciento tapatía creada por talento del CUAAD
  • Cultura
  • Sociedad

El año del gato, una película cien por ciento tapatía creada por talento del CUAAD

abril 16, 2026
Orquesta Filarmónica de Jalisco al Museo Cabañas con Serenatas de Primavera
  • Cultura
  • Sociedad
  • Turismo

Orquesta Filarmónica de Jalisco al Museo Cabañas con Serenatas de Primavera

abril 15, 2026
Derechos reservados © Revista101.com | DarkNews por AF themes.
Ir a la versión móvil