Sandi Lags | El Estadio 3 de Marzo se transformó la noche del 19 de septiembre en un auténtico epicentro del regional urbano, cuando Fuerza Regida subió al escenario y llevó a miles de asistentes por un viaje sonoro que combinó corridos tumbados, identidad mexicana y un ambiente eléctrico que se sintió en cada rincón del recinto. 
Desde más de una hora antes de que el reloj marcara las 21:30 horas, la expectativa se palpaba en el aire. Jóvenes y adolescentes comenzaron a llenar gradas y cancha, algunos vestidos con texanas y botas, otros con ropa casual, pero todos compartiendo un mismo color: el negro, símbolo de unidad y de complicidad con la banda. Entre la multitud se sentía la emoción de quienes habían seguido a Fuerza Regida desde sus inicios y también la curiosidad de quienes apenas se adentraban al mundo de los corridos tumbados.

Andrea, de 20 años, llegó con su prima con la ilusión de escuchar “Nel” y “Qué Onda”, mientras que Amir, de 16 años, esperaba ansioso la participación de Chino Pacas en “Chavalitas”. Para otros asistentes, canciones como “Tu Boda”, “Sabor a Fresa”, “Igualito a mi Apá” y “Por Esos Ojos” eran las joyas de la noche, motivos suficientes para haber esperado meses por el concierto. Cuando las luces se apagaron y los primeros acordes de “Godfather” resonaron en el estadio, la euforia se desató. Desde el primer segundo, el público cantó y vibró al unísono, marcando el inicio de una noche que sería recordada como una de las más intensas de la escena regional urbana en Guadalajara.


El grupo, originario de San Bernardino, California, mostró una conexión especial con el público. A los pocos minutos, los asistentes ya pedían a gritos “Tu Boda”, mientras Jesús Ortiz Paz, vocalista de la banda, interactuaba con la audiencia entre gritos de “Fuer-za Regida”, proyectando la bandera de México en las pantallas como recordatorio de identidad y orgullo. La colaboración con Jorsshh en el tema “Rosones” fue otro de los momentos destacados, provocando ovaciones masivas. Además, la banda desplegó su versatilidad con éxitos del regional mexicano como “El Muchacho Alegre” y “Se Acabó” de Lenin Ramírez, acompañados por la potente percusión de la tambora, consolidando un espectáculo donde tradición y modernidad se encontraron en cada nota.

Fuerza Regida no esquivó el contexto complejo de su trayectoria. En nueve años, la banda ha sido señalada por referencias a figuras y grupos del crimen organizado, pero eso no detuvo la energía ni la autenticidad de la presentación. Canciones como “No pasa nada” hicieron que la multitud coreara con fuerza frases como “Guadalajara, traemos el mando, no pasa nada”, mientras se vivían momentos cargados de historias de vida, amor, desamor y experiencias cotidianas.





