En la Costa Esmeralda de México, donde la selva se derrama hacia el Pacífico y los acantilados se funden con playas vírgenes, nace un refugio concebido para quienes buscan experiencias que trascienden lo ordinario. Siari, a Ritz-Carlton Reserve, abre oficialmente sus puertas dentro del enclave privado de Nauka y se posiciona desde el primer día como uno de los destinos más exclusivos y espirituales del continente. Esta apertura marca la novena propiedad en el mundo bajo la colección Ritz-Carlton Reserve, reconocida por destinos que privilegian la privacidad absoluta, la inmersión cultural y un servicio impecable que anticipa cada necesidad. Siari toma su nombre del vocablo uto-azteca que significa “verde”, una palabra que encapsula el espíritu del lugar: un refugio que no pretende imponerse sobre la naturaleza, sino dialogar con ella. Aquí, la jungla es la anfitriona y el mar es la brújula que define cada momento. El resort es un homenaje al entorno nayarita, a sus tradiciones espirituales y a su ritmo ancestral, ofreciendo un espacio donde el tiempo se mueve con la calma de las mareas y donde cada rincón invita a contemplar, reconectar y descubrir.

Siari ha sido concebido como una extensión del paisaje. El estudio mexicano Bernardi + Peschard Arquitectura moldeó 91 santuarios que parecen brotar de la propia tierra: suites, villas y la imponente Siari Presidential Estate de cinco dormitorios, todas rodeadas por vegetación nativa y creadas con piedra local, maderas orgánicas y artesanías tejidas a mano por comunidades indígenas de Nayarit. El resultado es un equilibrio perfecto entre arquitectura contemporánea y tradición. Las habitaciones, con superficies que inician en los 91 m² y alcanzan villas frente al mar de hasta 267 m², integran espacios interiores y exteriores que permiten vivir la naturaleza sin límites. Cada alojamiento cuenta con servicio de mayordomo, garantizando una hospitalidad que fluye con discreción y calidez.

A ello se suman 34 residencias privadas, diseñadas para estancias prolongadas, grupos familiares y viajeros que buscan apropiarse del destino como un hogar frente al Pacífico. Con casi siete kilómetros de costa virgen, cada residencia ofrece albercas infinitas, acceso directo a playas de ensueño y un nivel de aislamiento que convierte cada estancia en un capítulo íntimo e irrepetible. El universo culinario de Siari está guiado por el reconocido chef mexicano David Castro Hussong, quien construye un viaje sensorial inspirado en la tierra, el mar y los productores locales. Bajo su visión, la cocina se convierte en un acto de memoria, creatividad y respeto. El restaurante de autor Zula celebra los sabores refinados de Nayarit mediante una cocina íntima que exalta técnicas tradicionales con una mirada contemporánea. Estero propone encuentros cálidos protagonizados por ingredientes de temporada, influencias globales y recetas que invitan a la convivencia. Naao reinterpreta la gastronomía asiática desde una perspectiva del Pacífico mexicano, mientras Masa Madre rinde tributo al fuego, a la leña y a los métodos más primitivos de cocción. El recorrido dulce culmina en Maribel’s, creado junto a la chef pastelera Maribel Aldaco, quien transforma la repostería clásica en piezas luminosas que parecen obras de arte.


Esta oferta se complementa con espacios como el vibrante Library Bar, donde sommeliers y mixólogos exploran destilados, regiones y coctelería creativa, generando momentos de conversación, descubrimiento y descanso. La experiencia de renovación comienza desde el primer paso. El acceso a Siari se manifiesta como un rito de transición, marcado por un nierika, un portal simbólico hacia un estado más consciente. Caminar descalzo sobre agua de rosas y sostener un xukuri, el cuenco sagrado de calabaza con hierbas locales, marca el inicio de la inmersión espiritual que distingue al resort.

El corazón del bienestar se encuentra en Há Yeka, un centro de 2,600 m² cuyo nombre combina los conceptos de “agua” y “bienestar” en lengua wixárika. Su filosofía abraza la idea de que el agua es guía, energía y purificación, y que la naturaleza posee un poder sanador ancestral. Rodeado de jardines frondosos, Há Yeka ofrece tratamientos con piedras volcánicas, rituales huicholes, hidroterapias, templos de vapor, salas de tratamiento al aire libre y mezclas botánicas que honran el patrimonio espiritual de la región. Aquí, cada sonido, aroma y textura forma parte de una coreografía sensorial diseñada para restaurar cuerpo, mente y alma.
Siari es también un epicentro para exploradores. Entre la Sierra Madre y el Pacífico, los huéspedes pueden recorrer selvas guiadas por biólogos locales, descubrir cuevas marinas en yates privados desde la marina de gran calado de Nauka, practicar deportes acuáticos en aguas cristalinas o contemplar la riqueza natural desde zonas elevadas donde el horizonte parece infinito. Para los viajeros más jóvenes existe The Wild Kinship Center, un espacio que mezcla naturaleza, creatividad e inmersión cultural mediante experiencias diseñadas para despertar curiosidad y sentido de comunidad. Los aficionados al golf cuentan con acceso exclusivo a un campo de campeonato diseñado por Tom Fazio, reservado únicamente para los miembros y huéspedes de Ritz-Carlton Reserve.

A pesar de su carácter aislado, Siari ofrece accesos fluidos mediante jet privado, helicóptero o yate, gracias a dos helipuertos y servicios FBO. Su ubicación estratégica permite llegar en 45 minutos desde el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta o en 35 desde el Aeropuerto Internacional de Tepic. Además, United Airlines inaugura una ruta directa desde Houston hacia Tepic, comenzando el 20 de diciembre de 2025, facilitando aún más la llegada de huéspedes internacionales. La apertura de Siari consolida la visión global de Ritz-Carlton por expandir su colección de refugios ultraexclusivos, sumándose a propiedades emblemáticas en Puerto Rico, Los Cabos, Bali, Tailandia, Japón, Arabia Saudita, China y Costa Rica. Este nuevo santuario no solo celebra la belleza incomparable de la Riviera Nayarit, sino también la conexión profunda que surge cuando el lujo se une con la naturaleza, la cultura y la espiritualidad. Siari llega para convertirse en uno de los destinos más transformadores de México y del mundo, un lugar donde el descanso se vuelve ritual y donde cada amanecer invita a redescubrir el poder del paisaje esmeralda del Pacífico.

