Magali Valdez | El cantante venezolano Óscar D’León inició su gira por Latinoamérica con una presentación en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, marcando el arranque de su agenda internacional de 2026. El concierto reunió a miles de asistentes que siguieron el recorrido musical del llamado Sonero del Mundo a lo largo de más de dos horas de espectáculo.
Desde los primeros minutos, el repertorio incluyó temas representativos de su trayectoria como “Llorarás”, “Contéstame” y “De frente Panamá”, canciones que han acompañado distintas etapas de la salsa en el continente. A lo largo del concierto, el intérprete mantuvo una presencia constante en el escenario, alternando el canto con movimientos de baile, palmas y gestos dirigidos al público. El desarrollo del show provocó que parte de los asistentes abandonara sus asientos para ocupar pasillos y espacios disponibles dentro del recinto, donde comenzaron a bailar en pareja o de manera individual. Conforme avanzó la noche y los pasillos se llenaron, otros optaron por seguir el ritmo desde sus lugares, sin interrumpir la dinámica general del concierto.
Durante los primeros momentos del espectáculo se presentaron ajustes técnicos. El propio Óscar D’León comentó desde el escenario la necesidad de cambiar sus lentes y, en distintos pasajes, hizo señas a su equipo para modificar el nivel del sonido. Estas situaciones no alteraron la continuidad del show ni la respuesta del público, que se mantuvo atento a cada interpretación. En escena, el cantante estuvo acompañado por su banda y por dos parejas de bailarines que reforzaron el carácter rítmico de la presentación. Con el paso del tiempo, algunos asistentes regresaron a sus asientos tras mantenerse de pie durante más de una hora. El intérprete reaccionó desde el escenario con comentarios dirigidos al público, invitándolos a continuar participando. La interacción entre artista y audiencia se mantuvo como un elemento constante durante toda la velada.
El repertorio no se limitó a temas asociados únicamente con la salsa venezolana. A lo largo del concierto se integraron canciones reconocidas en distintos países de Latinoamérica, como “Se me perdió la cadenita” de La Sonora Dinamita, “Rebelión” y “La Bikina”, pieza del repertorio mexicano que ha tenido proyección internacional. Antes de interpretarla, Óscar D’León dedicó un reconocimiento a Luis Miguel, figura que ha difundido este tema entre nuevas generaciones. En la parte final del concierto, el cantante abrió un espacio para recibir solicitudes del público. Algunas peticiones llegaron al escenario mediante notas escritas, mientras que otras fueron mostradas a través de pantallas de teléfonos móviles. Este intercambio amplió el repertorio y reforzó el vínculo directo con los asistentes. El cierre de la presentación llegó con “El rey”, composición de José Alfredo Jiménez. Óscar D’León se despidió del público manteniendo la misma dinámica escénica del inicio, acompañado por aplausos y gestos dirigidos a la audiencia hasta el final del concierto, con lo que concluyó la primera fecha de su gira latinoamericana 2026 desde México.

