
Entre las montañas de la Sierra Madre Occidental y las aguas del océano Pacífico, Rosewood Mandarina presenta una propuesta de verano que invita a descubrir una nueva forma de vivir la Riviera Nayarit. En este escenario donde la naturaleza marca el ritmo de cada jornada, el resort ha diseñado una temporada enfocada en experiencias personalizadas que combinan exploración, descanso, gastronomía y actividades para todas las edades.
Más allá de las tradicionales vacaciones de playa, Rosewood Mandarina apuesta por una estancia que permita a cada huésped construir su propia historia dentro de uno de los entornos naturales más privilegiados de México. El destino se transforma así en un punto de encuentro entre la aventura al aire libre y el bienestar, ofreciendo alternativas que van desde actividades acuáticas y recorridos por la selva hasta tratamientos especializados de spa y experiencias familiares inspiradas en la riqueza cultural de la región.

La diversidad del paisaje que rodea al complejo permite descubrir múltiples facetas de la Riviera Nayarit. Durante el verano, los visitantes pueden recorrer senderos naturales a caballo, deslizarse sobre la vegetación tropical a través de circuitos de tirolesas o adentrarse en las experiencias ecuestres que forman parte del prestigioso Polo & Equestrian Club. Al mismo tiempo, quienes prefieren una estancia enfocada en la relajación encuentran espacios diseñados para disfrutar de sesiones de yoga, tratamientos de bienestar o simplemente contemplar el entorno desde la privacidad de sus suites y albercas exclusivas.
El océano también ocupa un lugar central dentro de la experiencia. Actividades como paddleboarding, pesca deportiva, kayak fishing, snorkel, jet ski y programas de introducción al buceo permiten explorar la biodiversidad marina que distingue a esta región del Pacífico mexicano. Entre las experiencias más destacadas se encuentra la visita a Isla Coral, un santuario natural conocido por sus aguas cristalinas y arrecifes que albergan una gran variedad de especies marinas, convirtiéndose en uno de los escenarios más atractivos para quienes buscan una conexión directa con el ecosistema local.

La propuesta familiar de Rosewood Mandarina adquiere especial relevancia durante la temporada. A través de Rosewood Explorers, los más pequeños tienen acceso a un programa que combina entretenimiento y aprendizaje mediante actividades inspiradas en la tradición wixárika. Lejos del concepto convencional de club infantil, esta iniciativa fomenta el descubrimiento de la naturaleza, el respeto por el entorno y el acercamiento a las expresiones culturales de la región mediante experiencias interactivas, recorridos guiados, talleres creativos y dinámicas diseñadas para estimular la curiosidad y la imaginación.

El bienestar encuentra su máxima expresión en Asaya Spa, donde la temporada de verano incorpora tratamientos especialmente diseñados para cuidar la piel después de la exposición al sol y favorecer procesos de relajación profunda. Exfoliaciones con ingredientes botánicos, terapias restaurativas y tratamientos faciales forman parte de una propuesta que busca equilibrar cuerpo y mente mientras aprovecha las propiedades naturales de diversos elementos inspirados en el entorno. La oferta wellness también incluye una programación fitness que abarca clases de yoga, pilates, sesiones de meditación guiada y entrenamientos de alta intensidad. Estas actividades permiten a los huéspedes mantener una rutina activa durante sus vacaciones mientras disfrutan de espacios rodeados de vegetación tropical y vistas privilegiadas del paisaje.

Como parte de la temporada, Rosewood Mandarina presenta además The Summer Edit, una experiencia que amplía las posibilidades de la estancia mediante beneficios exclusivos que incluyen noches adicionales de hospedaje, desayunos diarios, amenidades gastronómicas para niños y acceso preferencial a diversas actividades dentro de la propiedad. Con una propuesta que integra naturaleza, aventura, bienestar y experiencias familiares, Rosewood Mandarina reafirma su posición como uno de los destinos más exclusivos de la Riviera Nayarit. En un entorno donde la selva y el océano convergen, el verano se convierte en una invitación para descubrir nuevas formas de viajar, conectar con el entorno y vivir momentos diseñados a la medida de cada huésped.







