La creciente demanda de experiencias premium transforma los aeropuertos en espacios de servicio, comodidad y valor agregado para millones de viajeros
La manera de viajar está cambiando y los aeropuertos son reflejo de esa transformación. Lo que durante años fue considerado un servicio exclusivo para un reducido grupo de pasajeros, hoy se ha convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria aeroportuaria. Las salas VIP viven un momento de expansión impulsado por una nueva generación de viajeros que busca comodidad, servicios personalizados y espacios diseñados para aprovechar mejor el tiempo antes de abordar.
Esta tendencia quedó de manifiesto durante el Airport Commercial Forum 2026, organizado por el Consejo Internacional de Aeropuertos para Latinoamérica y el Caribe (ACI-LAC), donde Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) compartió los avances y resultados obtenidos en la operación de sus espacios premium dentro de la red aeroportuaria que administra en México.
Durante el encuentro, especialistas de la industria analizaron el papel que desempeñan las salas VIP dentro de los modelos comerciales de los aeropuertos modernos, un segmento que ha dejado de ser un complemento para convertirse en una pieza clave dentro de la experiencia de viaje.
De acuerdo con cifras presentadas durante el foro, nueve aeropuertos operados por GAP cuentan actualmente con salas VIP, las cuales registraron más de 1.8 millones de usuarios durante 2025. El dato refleja el crecimiento sostenido de estos espacios y confirma el interés de los pasajeros por acceder a servicios diferenciados que les permitan disfrutar una experiencia más cómoda y eficiente antes de volar.
La evolución de este mercado también responde a cambios en los hábitos de los viajeros. Estudios recientes señalan que el 73 por ciento de los pasajeros mexicanos ya ha utilizado alguna vez una sala VIP, una cifra que demuestra cómo estos espacios han ampliado significativamente su alcance. Al mismo tiempo, proyecciones internacionales estiman que el mercado global de salas VIP aeroportuarias crecerá de 19.77 mil millones de dólares en 2025 a más de 63 mil millones de dólares en 2034, impulsado por la expansión del turismo, los viajes de negocios y la demanda de servicios premium.
En este contexto, Grupo Aeroportuario del Pacífico destacó la importancia de mantener un modelo propio de gestión y operación de estos espacios, una estrategia que permite garantizar estándares de calidad homogéneos, adaptar los servicios a las características de cada terminal y responder con mayor rapidez a las necesidades de los usuarios.
Las salas VIP se han convertido en áreas donde los pasajeros pueden encontrar espacios de descanso, conectividad, alimentos y bebidas, zonas de trabajo y servicios diseñados para mejorar la experiencia aeroportuaria. Esta combinación de comodidad y funcionalidad ha fortalecido su atractivo tanto para viajeros frecuentes como para quienes buscan una experiencia más relajada durante sus desplazamientos.
Uno de los ejemplos más destacados dentro de la red de GAP es la sala VIP del Aeropuerto Internacional de Aguascalientes, reconocida como la mejor sala VIP de Norteamérica en los Priority Pass Excellence Awards 2024. El reconocimiento fue otorgado a partir de las evaluaciones realizadas directamente por los usuarios, consolidando a esta instalación como una referencia dentro de la región.
La participación de GAP en el Airport Commercial Forum 2026 también permitió intercambiar experiencias con operadores aeroportuarios y especialistas internacionales sobre temas relacionados con la capacidad operativa, la rentabilidad de los espacios comerciales y la evolución de las expectativas de los pasajeros.
Con millones de usuarios utilizando estos servicios cada año y un mercado internacional que continúa creciendo a doble dígito, las salas VIP se perfilan como uno de los segmentos más dinámicos dentro de la industria aeroportuaria. Más allá de ofrecer comodidad, representan una herramienta estratégica para fortalecer la competitividad de los aeropuertos y responder a las nuevas exigencias de los viajeros contemporáneos.


