Ahora, con la renovación del inmueble y su transformación en el Coliseo GNP Seguros, se comienza a gestar una nueva etapa, con una cartelera continua de grandes espectáculos y una experiencia pensada específicamente para los recitales. El primer artista en poner un pie en esta nueva era fue el canadiense Michael Bublé, quien convirtió la noche del 22 de septiembre en una celebración marcada por sus grandes clásicos, una constante interacción con el público y esa combinación de elegancia, humor y cercanía que caracteriza sus presentaciones en vivo.

18 mil personas impacientes sacaron sus teléfonos móviles para registrar el comienzo de la velada. Un reloj proyectado sobre el escenario marcó la cuenta regresiva de los últimos cinco minutos antes de que Bublé apareciera, poco después de las 21:30 horas, para abrir el concierto con “Feeling Good”, de Nina Simone. Vestido con elegancia y acompañado por una voz de tono aterciopelado, Bublé estableció desde el primer momento una conexión directa con los miles de asistentes. Al terminar la primera canción, el cantante canadiense se mostró sorprendido por la respuesta y por el lleno del recinto. Su alegría era evidente y genuina ante la recepción que Guadalajara le había preparado.

El repertorio continuó con “Haven’t Met You Yet”, “L-O-V-E” y “Such a Night”, antes de que el propio Bublé resumiera el espíritu de la velada al decirle al público que no estaban ahí simplemente para presenciar un espectáculo, sino para celebrar. La cercanía también llegó a través del idioma. El cantante se dirigió en español a los asistentes y, con su característico sentido del humor, incluso se presentó ante el público como “Miguel Burbujas”, provocando las risas y los aplausos de los tapatíos.

Después llegaron “Sway” e “I’ve Got the World on a String”, reforzando el carácter festivo de una noche en la que el intérprete canadiense mostró una vez más su capacidad para moverse entre distintos estilos y atmósferas. La versatilidad de Bublé quedó expuesta durante toda la presentación. El cantante pasó de las baladas a los números de swing y a diferentes matices musicales, manteniendo siempre el control del escenario y, sobre todo, una comunicación constante con los asistentes.

Durante el concierto saludó a seguidores, realizó selfies, compartió momentos con algunas personas del público e incluso permitió que una de ellas tomara el micrófono. Esa interacción terminó convirtiéndose en uno de los elementos fundamentales de la noche, dejando claro que para Bublé el público no es solamente un espectador. La parte más emotiva llegó con “To Love Somebody” y “Funny How Time Slips Away”, canciones que dieron paso a recuerdos de sus primeras visitas al Reino Unido y de sus apariciones en programas como The Paul O’Grady Show y Parkinson. Bublé aprovechó el momento para agradecer el apoyo que ha recibido a lo largo de su carrera y hablar de la importancia que ese respaldo ha tenido para él y su familia.

En medio del espectáculo, el protagonismo pasó momentáneamente al trompetista y vocalista Jumaane Smith, invitado por Bublé para tomar el centro del escenario e interpretar “You’re Nobody Until Somebody Loves You”. El músico ofreció una destacada actuación mientras Bublé permanecía a un costado, disfrutando también de la interpretación de uno de los integrantes de su banda. La presentación continuó con la introducción de los músicos que lo acompañaron durante la noche, antes de entrar en la recta final con una selección dedicada a Elvis Presley. “Trouble” abrió este segmento, seguido por “Burning Love”, “Can’t Help Falling in Love”, “You’re the First, the Last, My Everything” y “Cry Me a River”.

Para cerrar la noche, Bublé eligió “Always on My Mind”, de Elvis Presley. La interpretación puso el broche final a una presentación elegante y emotiva, en la que el cantante volvió a demostrar su capacidad como intérprete y como artista de escenario. Y cuando parecía que todo había terminado, el cielo sobre el nuevo Coliseo GNP Seguros se iluminó con una intensa lluvia de fuegos artificiales, acompañando el cierre de la primera noche de conciertos de esta nueva etapa.