
Entre las joyas ocultas del Pacífico mexicano, Careyes destaca como un rincón exclusivo donde el arte, la naturaleza y el lujo conviven en armonía. Situado estratégicamente en la Costa Alegre de Jalisco, entre las ciudades costeras de Manzanillo y Puerto Vallarta, este destino fue concebido en 1968 por el visionario empresario y artista italiano Gianfranco Brignone, quien quedó cautivado por la belleza de este litoral virgen durante un vuelo.
Desde entonces, Careyes se ha consolidado como un enclave que desafía los convencionalismos del turismo tradicional, dando paso a una comunidad íntima, diversa y profundamente conectada con el medio ambiente. Con una extensión de más de 35,000 acres, incluyendo zonas protegidas dentro de la Reserva de la Biósfera, este paraíso combina exuberancia tropical, arquitectura vanguardista y un estilo de vida que recuerda a la Costa Amalfitana, pero con alma mexicana.
En Careyes, cada casa y villa parece una obra de arte en sí misma. Las construcciones están diseñadas con un enfoque artístico y sostenible, caracterizadas por colores vivos como fucsia, ocre, azul profundo o amarillo limón. Este estilo tan distintivo no solo homenajea la estética mediterránea, sino que también busca integrarse orgánicamente al paisaje.
La visión de Brignone fue más allá de lo arquitectónico: aspiraba a crear un lugar donde el ser humano conviviera en armonía con la naturaleza. Hoy, sus hijos Emanuela, Filippo y Giorgio Brignone, junto con sus aliados estratégicos, continúan esa misión con proyectos que priorizan la preservación del entorno y un desarrollo turístico responsable. El resultado es una comunidad exclusiva que promueve valores de sustentabilidad, arte y respeto por la biodiversidad.
El clima tropical de la región permite que Careyes sea un refugio perfecto en cualquier estación. Con temperaturas promedio que oscilan entre los 25°C y 35°C, este destino garantiza días soleados, playas tranquilas y vegetación exuberante durante todo el año. Las playas de arena dorada y aguas transparentes ofrecen un entorno sereno para quienes buscan relajarse, hacer deportes acuáticos o simplemente desconectarse del ritmo urbano.
Careyes también se ha posicionado como un epicentro de actividades culturales y deportivas de alto nivel. Uno de sus eventos más esperados es la Copa Agua Alta de Polo, que este año celebra su edición número 25. Este torneo reúne a jugadores de talla internacional y amantes del polo en un ambiente donde la sofisticación y la emoción se entrelazan.
El evento no solo ofrece espectáculos deportivos de primer nivel, sino también experiencias sociales exclusivas, cenas privadas y convivencias en un entorno naturalmente privilegiado. Sin duda, es una cita imperdible para quienes buscan combinar lo mejor del deporte, la cultura y el lujo discreto.
Para quienes desean complementar su visita con una estancia de máximo confort, el exclusivo Four Seasons Resort Tamarindo se encuentra a aproximadamente una hora de Careyes. Ubicado en un entorno de selva virgen y frente al mar, este resort es sinónimo de sofisticación, privacidad y conexión con la naturaleza.
El hotel ofrece experiencias inmersivas que celebran la identidad local, como gastronomía de autor con ingredientes de la región, tratamientos de spa inspirados en tradiciones ancestrales y actividades para descubrir los secretos naturales de la Costa Alegre. Todo esto en un entorno que respira calma y autenticidad, ideal para desconectarse del mundo exterior y reconectar con lo esencial.
Visitar Careyes no es simplemente viajar a un lugar paradisíaco. Es sumergirse en un estilo de vida que valora la belleza, la creatividad, la paz y el compromiso con el planeta. Sus playas, su arquitectura, sus eventos de talla internacional y su comunidad vibrante hacen de este rincón jalisciense uno de los secretos mejor guardados de México… y del mundo.