
Fatima Labrador, texto y fotografía | El fenómeno global del reguetón J Balvin convirtió La Arena VFG en una auténtica celebración urbana en su gran regresó a Guadalajara con su gira Back to the Rayo. Con un espectáculo cargado de visuales, energía y colaboraciones especiales, el colombiano reafirmó por qué continúa siendo una de las figuras más importantes de la música latina contemporánea, siendo uno de los últimos grandes de este movimiento.

Desde horas antes del inicio del concierto, el ambiente ya estaba completamente encendido. Clásicos del género urbano sonaban en las bocinas mientras miles de asistentes coreaban canciones emblemáticas del reguetón, preparando el terreno para una noche que terminaría transformándose en una auténtica explosión de ritmo y euforia colectiva el 17 de mayo,
El show arrancó con una imponente aparición de Balvin sobre un escenario inclinado acompañado por bailarines y una producción visual de gran escala. Temas como “Blanco”, “ 7 de mayo” y “Con altura” desataron inmediatamente la locura entre los asistentes, quienes respondieron con ovaciones constantes y una energía inagotable a sus 41 años.
A lo largo de la presentación, el artista colombiano mantuvo una conexión permanente con el público mexicano. Entre canciones, agradeció el cariño de los asistentes y celebró la intensidad con la que el público vivía cada momento del espectáculo ante más de 14 mil espectadores, ahora si conquistando los terrenos de la VFG; luego de aquella pobre asistencia en el finado, al menos en la ciudad, Flow Fest.

“¿Cómo estás Guadalajara? Let’s go”, gritó Balvin mientras La VFG vibraba al ritmo de “Qué más pues”. Más adelante incluso recibió una camiseta de la Selección Mexicana y aprovechó para enviar un mensaje de apoyo rumbo al próximo Mundial.
La producción del concierto jugó un papel fundamental en la experiencia. Pantallas gigantes, plataformas móviles, estructuras inclinadas, llamaradas y efectos visuales acompañaron cada sección del show, dividido en distintos actos que fueron transformando constantemente la estética del escenario. Uno de los momentos más llamativos ocurrió durante la interpretación de “Medusa”, cuando el escenario principal simuló convertirse en un enorme cubo azul que envolvía completamente al cantante. Más tarde, durante “Tata” y “Ambiente”, la estructura volvió a elevarse generando un impacto visual impresionante. El repertorio incluyó varios de los éxitos más importantes de su carrera, como “Morado”, “Azul”, “Bonita”, “Safari”, “Otra vez”, “No es justo” y “Mi gente”, canciones que fueron coreadas masivamente por los miles de fans presentes. Ya en el tramo final, el colombiano regresó al escenario principal para cerrar la velada con una descarga definitiva de energía gracias a “Mi gente”, “Qué calor” e “In da Getto”, dejando al público completamente entregado y confirmando el enorme impacto que sigue teniendo en la música latina global.


