Eva Aranda, texto y fotografía | El 7 de octubre se celebró el aniversario setenta de Tejuino Marcelino, bebida tradicional que inició su prestigio internacional en el barrio de la Capilla de Jesús, una historia que suma más calendarios, reconocimiento de sus clientes locales, y del turismo nacional e internacional, gracias al trabajo, la constancia, la ética de su fundador por mantener el clásico sabor de su producto, preferido por generaciones.

América Ornelas, nieta del fundador, Manuel Ornelas Gómez, actualmente encargada del local, platicó con Revista101.com, recordó cómo nació Tejuino Marcelino, el esfuerzo de su abuelito para construir la empresa. Confió que Marcelino, es nombre artístico, y la felicidad que proyectó cuando sus descendientes le pidieron que les enseñara a hacer la refrescante bebida, con lo que la historia que inició en 1955, continúa.
«Mi abuelito inició con su empresa en 1955, el siete de octubre. Originario de Encarnación de Díaz, Jalisco. Cuando tenía un año, se lo llevaron a Fresnillo, Zacatecas. A los 27 años regresó a Guadalajara, con un tío que se llamaba Refugio, y quien le enseñó a hacer el tejuino, fue uno de los primeros vendedores de tejuino en Guadalajara. Mi abuelito le ayudaba a acarrear el carrito, a hacer la ruta, a vender, y un día le dijo a su tío que si le daba permiso de vender tejuino de forma independiente, le respondió que la única forma de darle el permiso, es que hiciera bien el tejuino, y que si no lo hacía bien, que no lo dejaría venderlo, porque no iba a vender. Comenzó mi abuelito en un carrito, en el que vendió por un tiempo de ocho años.









«Este local tiene cuarenta y ocho años, y el siete de octubre se cumplieron setenta años de vender tejuino en esta cuadrita. Mi abuelito cuando venía en su carrito por su ruta, aquí en la calle de Jesús y Angulo, había un árbol, y él se detuvo ahí, ya cansado para disfrutar de su sombra, a metros estaba el colegio Huertas, si no me equivoco, y ahí se le terminó todo su tejuino, por lo que al día siguiente hizo su ruta, y volvió a detenerse en el árbol para otra vez terminar por vender todo su producto, En esta cuadrita, este octubre se cumplieron setenta años de Tejuino Marcelino, Mercado Cuarto Centenario, conocido como la Capilla de Jesús».

—Marcelino, el nombre artístico de su abuelito…
—Mi abuelito se llamó Manuel Ornelas Gómez, pero todo mundo lo conocía como don Marcelino. Cuando comenzó, en 1955, estaba de moda la canción ‘Marcelino pan y vino’, y en su carrito iba a rotular, Marcelino pan y tejuino, solo le puso Marcelino a su carrito, porque luego le iban a preguntar los clientes que dónde estaba el pan, y desde ahí lo conocieron como Marcelino. (Ya retirado) a veces cuando venía aquí le preguntaban clientes, ‘¿don Marce, sí se llama Marcelino, verdad?’, y ya por pena les decía que sí. Hasta que empezaron a darle los reconocimientos, el primero que recibió fue del Chamán del Maíz, le preguntaron su nombre, les dijo que se llamaba Manuel Ornelas Gómez, pero que le decían don Marcelino, y es cuando la gente se da cuenta que era como su nombre artístico.
Hasta los 95 años que trabajó en su local le preguntaron los clientes si se llamaba Marcelino, respondía ‘sí, después de tanto tiempo, Marcelino ya es mi nombre’.

—¿Cuál es la receta secreta del tejuino?
—Que lo hacemos con mucho amor, paciencia y cariño. Así como le dijo su tío a mi abuelito, a nosotros también nos dijo que teníamos que hacer las cosas bien. De hecho era muy estricto con nosotros para dejarnos solos, fueron muchísimas las regañadas delante de las personas, de que ‘así no lleva la nieve’, ‘así no es el limón, repítelo’, así aprendimos, ya cuando no nos decía nada, y nos dejó estar aquí, fue una satisfacción, dijimos, ya lo estamos haciendo bien, lo logramos. Hoy lo seguimos haciendo igual que hace setenta años.
Mi tío hace el tejuino, y los nietos nos encargamos de venderlo en el local.
—¿Aparte del tejuino, qué otras bebidas ofrecen?
—Tres sabores de nieve de garrafa, limón, fresa y tamarindo, con las que también se hacen diablitos, quien desea le agrega chile en polvo y Tajín.

—También toda una tradición la nieve de limón en el tejuino…
—Aquí en Guadalajara se le empezó a poner al tejuino la nieve de limón. Mi abuelito nos contó que echó a perder muchísimas nieves de limón porque no sabía cómo hacerla. Se acercó con una persona que hacía nieve de garrafa, le pidió que si le podía dar la receta, o le pagaba para que le hiciera la nieve, porque la gente ya le pedía la nieve de limón. Le respondió el señor que no lo podía enseñar. Después él, a las buenas y a las malas se enseñó a hacer la nieve de garrafa.
—¿En un principio el tejuino no llevaba nieve?
—No. Originalmente no lleva. En Jalisco le empezaron a poner nieve.
Olla tejuinera
«En varias regiones se toma tejuino, es de todo el Occidente de México, pero en Jalisco es donde se adoptó más, y donde se han encontrado vestigios de una olla tejuinera, y siempre es como la pelea con los de Nayarit y Colima, quienes dicen que pertenece el tejuino a sus regiones. Pero en Jalisco es donde se encontró una olla tejuinera, ese vestigio es de aquí. En Colima lo hacen mucho más espeso, le ponen muchísimo hielo para que se vaya diluyendo. Aquí presentamos el atolito ni muy espeso, ni muy aguado, que esté con consistencia porque aquí no le ponemos hielo.

—¿Eventos?
—Se hacen a partir de setenta vasos. En cuanto el cliente tenga la fecha que cotice porque estamos saturados en eventos.
Tejuino Marcelino, Mercado Cuarto Centenario, la Capilla de Jesús, Ángulo 819, casi esquina Jesús, Centro Histórico de Guadalajara.
Abierto de lunes a viernes de 11 de la mañana a 4:30 de la tarde. Sábados y domingos de 11 de la mañana a 3 de la tarde. Teléfono 3338262612. WhatsApp 3312704939 Revista101.com



Son una hermosa familia llenos de amor siempre para toda su clientela y familia. Los quiero Mucho mis bellos Sobrinos . Dios los bendiga. Mis mejores deseos para todos ustedes. Y gracias por apoyar siempre a su prima Pao Alvarado . Con su música . Ya salió SÚPER HÉROE 🙏🏻 .
El más delicioso tejuino de todo Guadalajara.