José Rodolfo Castro | César Cosío en la portada, fotografía Revista101.com | Este negocio de luz y sonido inicia en 1978, César Cosío tenía catorce años de edad, fue en la cochera de su casa donde sacó sus discos y el estéreo para festejar con una fiesta a su hermana Magdalena.

«Todo nació por el amor a la música de Cri-Cri, la escuchaba desde niño, para mi es el maestro más grande, lo mismo escuché un tango con ‘Ché araña’, o una samba con ‘Negrito sandía’, por lo que ya estaba perceptivo a cualquier tipo de música», dijo César Cosío.
—¿Platíquenos de la historia del disco (vinilo) de Kiss y el nombre de Zeppelin para su organización?
—En Plaza Patria me llamó la atención un disco con portada de caras pintadas, sacando la lengua, vomitando, me gustó su música, creándome un hobby que ahora es mi vida. Después un amigo me presta una cinta de Led Zeppelin, quedo enamorado y tomo el nombre. Si no lo conozco (a Led Zeppelin), le pongo Organización Kiss.
El primer contrato llega por una amiga de su hermana Magdalena, quien tras escuchar a Zeppelin lo invita a su fiesta.
«‘¿Cuánto me cobras?’, me preguntó, y es cuando empiezo a cotizar, le cobré el monto de diez discos, fueron setentaicinco pesos, y los discos los compré en Maxi», tienda de autoservicio que fue adquirida por Gigante y esta por Soriana.

Sus primeros bafles los adquiere en 1978 para una fiesta en el Instituto Alfonso Reyes, en 8 de Julio y López Cotilla, Centro Histórico de Guadalajara, «eran Altec y la moda era la música disco, pero yo era rockero y lo sigo siendo, aunque en esto de las fiestas debes complacer al cliente.
«Me acuerdo que el único grupo que me gustaba es el único que ahora sigue vigente, Village People, una de sus canciones ‘YMCA’, es un éxito hasta la fecha y yo era aferrado a la gente de la villa y aún siendo rockero».

Organización Zeppelin es marca de prestigio con reconocimiento internacional, la historia la sintetiza César Cosío en cinco fiestas.
«La primera en 1979 en casa de Adriana y Federico del Toro, ingresaron seiscientas personas. La segunda en 1981, cuando presentamos por primera vez tres pistas en un lugar que hoy ocupa El Pargo de Lázaro Cárdenas, asistieron novecientas personas. La tercera en 1984, Halloween en Mansión Magnolia, la casa era de la abuelita de Cristi Cortés, el evento cambió la panorámica de las fiestas, ingresaron mil quinientas personas, afuera se quedó otra cantidad similar sin poder ingresar, desde entonces La Mansión Magnolia trabaja como salón de eventos.

César Cosío recuerda que Memo del Toro, director de cine, Cronos (1993), El laberinto del fauno (2006), La forma del agua (2017), Pinocho de Guillermo del Toro (2022), le ayudaba con la historia que se publicaba en las invitaciones de todas las fiestas macabras.
«La cuarta fiesta fue en la Mansión de Piedra con Caló, entraron cuatro mil personas. La quinta fiesta en 1994 con Oldimanía 6, presenté a Tavares, ingresaron mil doscientas personas, pero adultos en su mayoría, no era la cantidad sino la calidad.
«Aquí debe enumerarse la sexta fiesta, que fue el festejo del vigésimo aniversario de Organización Zepelin, en 1999, Circo, Maroma y Teatro, a la que asistieron alrededor de ocho mil invitados».
En julio se celebró el 48 aniversario de Organización Zeppelin. La entrevista se la realizamos a César Cosío en 2004. Revista101.com



