Héctor Castro Aranda | En apenas dos años de existencia, El Particular Cocina Local se ha convertido en uno de los espacios gastronómicos y culturales más singulares del primer cuadro de la ciudad. Ubicado dentro de una hermosa casona colonial, hoy parte del Hotel Pal Patio, este restaurante abrió sus puertas en 2023 con la misión de reivindicar la riqueza del desayuno tapatío y, al mismo tiempo, proyectar una experiencia que trasciende lo culinario. Desde temprano, su propuesta se ha enfocado en rescatar el valor del desayuno como un monumento cotidiano, una ceremonia que combina la tradición local con ingredientes de productores de la región. Platillos elaborados con recetas de raíz jalisciense, café de altura y un menú que respeta la temporalidad de los alimentos lo han posicionado como un sitio predilecto tanto para el turista curioso como para el habitante de a pie que busca un rincón auténtico. Pero El Particular no se limita a la mañana. Con el tiempo, su carta se ha expandido hacia comidas y cenas que mantienen el mismo principio: enaltecer la cocina local con un toque contemporáneo, ofreciendo opciones que conectan al comensal con el entorno cultural y agrícola de la ciudad.


Otro de sus sellos distintivos es el “menú musical”, un concepto que acompaña cada jornada con selecciones sonoras que dan personalidad al ambiente y que, en conjunto con su galería de arte constantemente renovada, consolidan al espacio como un epicentro cultural donde la gastronomía dialoga con la música y las artes visuales. La experiencia en El Particular no solo radica en la mesa, sino también en su escenografía. La casona colonial en la que habita conserva detalles arquitectónicos que sorprenden a cada visitante, creando un marco espectacular que refuerza la sensación de estar en un lugar donde la historia, la creatividad y la hospitalidad se encuentran. En dos años, El Particular Cocina Local ha demostrado que un restaurante puede ser mucho más que un sitio para comer: es un punto de encuentro, un escaparate cultural y un homenaje al espíritu tapatío que encuentra en la cocina su mejor forma de expresión.


Revista101.com charló con Marcos Fajardo, director de El Particular Cocina Local.
—¿Considera que El Particular ya se consagró en la ciudad en estos dos años de camino?
—Yo todavía no diría que es un restaurante consagrado, no, todavía nos falta mucho. Dos años es una etapa en la vida de un restaurante en la que sigues descubriendo a tu público, tu público te sigue descubriendo, vas adaptando servicios, seguimos en crecimiento, entonces todavía nos faltan más detalles y más cosas para decir que estamos consagrados. No es momento para decir eso.


—¿Pero lo visualizan?
—Ojalá, sí, sí, sí, claro que sí. Es una meta del proyecto, de la empresa, y ojalá contemos con el favor de los clientes y del público para llegar a ser un restaurante consagrado de Guadalajara. Es una meta, una buena meta.
—El concepto es único en El Particular, pero a través de los años o de los meses, ¿ha visto conceptos que intenten emular lo que trabaja usted aquí?
—No sé, pues en estos dos años la oferta gastronómica en Guadalajara sigue creciendo y tenemos un universo gastronómico muy amplio, muy grande, muy interesante. Creo que Guadalajara es una ciudad con una oferta de servicios bastante amplia, en la cual puedes llegar a encontrar restaurantes similares o con propuestas parecidas, pero no creo que seamos todavía un referente para decir: “ah, mira, es como El Particular”.
No me siento todavía, o no siento el proyecto todavía, en ese momento. Yo creo que también una parte importante del crecimiento gastronómico de los restaurantes es identificar qué les funciona a tus amigos, colegas, vecinos o competencia. A fin de cuentas todos competimos por el cliente, y se trata de tomar los detalles positivos de cada lugar para integrarlos, porque el cliente en Guadalajara cada vez es más conocedor y exigente, y debes preocuparte por satisfacer a este público. En el centro de Guadalajara convergen muchos tipos de personalidades, de gente y de gustos: el vecino, el burócrata, el estudiante, el político, el turista nacional y extranjero. Entonces seguimos ocupados en poder satisfacer correctamente todo este universo de clientes.


—En su apertura, la mayoría de sus comensales eran del hotel. ¿Ya rompieron esa barrera?
—Sí, claro, gracias a Dios, a los clientes y al trabajo de todo el equipo, estamos logrando ser más que el restaurante de un hotel; ahora somos el restaurante dentro de un hotel y dentro de una casa muy bonita que sigue siendo un gran atractivo para nosotros y para el cliente. Ya podemos decir que no dependemos solamente del huésped del hotel. Nuestra proyección va más allá de las puertas del hotel.
—Cada año integran un platillo nuevo a su menú, como en 2024 con las hamburguesas, y ahora vemos que son las pizzas. Cuéntenos acerca de esto.
—Podríamos decir que seguimos ocupados en ir ampliando nuestra oferta. Poco a poco, con pasos tal vez lentos, pero seguros, hemos ido ampliando los platillos en el menú. El año pasado introdujimos la hamburguesa. Este año estamos introduciendo pizzas artesanales, utilizando productos que han gustado mucho al cliente: el chicharrón, el pastor. Y estamos trabajando en otros platillos. Podría decirse que el primer año fue la hamburguesa, el segundo año vamos por la pizza y estamos viendo qué más ofreceremos. También hemos agrandado nuestra barra de bebidas; seguimos en el crecimiento de la oferta de licores. Ya tenemos una barra de cocteles, cada uno con un distintivo muy particular, ocupados en satisfacer todo tipo de público. Incluso tenemos productos destilados sin alcohol, muy interesantes para quienes quieren disfrutar un coctel bien hecho, pero sin alcohol, y aun así desean una bebida de calidad.

Al igual que ampliamos nuestra oferta de licores, el año pasado comenzamos con la colaboración de la raicilla Pólvora, un producto muy exitoso, que ha gustado mucho sobre todo al huésped extranjero, al descubrir destilados tradicionales mexicanos, de donde se origina el tequila. Ahora vamos a integrar otro destilado: la tusca, también de agave, muy interesante, de gran sabor y calidad. Creo que también será muy apreciado por quienes buscan esos detalles especiales.
—¿Y cómo van estos viernes de cantina?
—Ahí van, ahí van. No quiero decir que ya estamos consagrados, pero la respuesta del público ha ido creciendo poco a poco. Ya tenemos ese público que buscábamos: quienes desean un lugar tranquilo, agradable, un oasis en el centro, lejos del ajetreo y de la música estridente. Encuentran en El Particular un paseo muy agradable por las tardes: bebida de calidad, comida de calidad, ambiente de calidad. Todavía no al volumen que quisiéramos, porque sigue siendo difícil para la gente trasladarse al primer cuadro del centro, encontrarnos a mitad del barrio, entre el Santuario, el Mercado Alcalde y el Hospital Civil, además de la dificultad de encontrar estacionamiento. Pero el público que disfruta lo que ofrecemos está llegando.

—Una característica de los viernes de El Particular es su barra en el segundo nivel. ¿Sigue en funcionamiento?
—Queremos seguir consolidando el área de bar y la barra será renovada en colaboración con Casa Tlapoyec, quienes nos distribuyen la raicilla Pólvora y también nos traerán vinos generosos, blancos y tintos, de gran calidad. Además, se utilizará el espacio para catas y degustaciones de estos productos, lo cual será un plus para nuestros comensales.

—¿Cómo va fluyendo el arte en El Particular?
—El arte en El Particular es una dinámica que ha gustado mucho al público y que nos entusiasma. Seguimos con la preocupación y ocupación de ser un espacio que se integre a la comunidad y haga una labor social tanto en el arte como en la cultura. Ya vamos en nuestra cuarta exposición, inaugurada el pasado cinco de septiembre. Es una muestra compartida con dos exalumnas del CUAD, muy talentosas, y tendremos al final del año nuestra sexta exposición. También estamos colaborando con el taller CEIN, dirigido por el maestro Juan Bastardo, con una serie de conversatorios de arte. En ellos se presenta una pieza, se invita al artista para que la exponga, nos platique de ella y converse con el público. Esta dinámica ha funcionado muy bien en el espacio y en el siguiente semestre tendremos dos conversatorios más.


